Compactación eficiente de EPS para ahorrar espacio y costes. Ideal para reciclaje y transporte.

Poliestireno

El poliestireno expandido es un material ampliamente utilizado en sectores como la alimentación, la tecnología o la logística por su ligereza, su capacidad de aislamiento y su excelente protección para productos delicados. Sin embargo, estas mismas características lo convierten en un residuo especialmente problemático: ocupa un volumen enorme, se fragmenta con facilidad y resulta costoso de almacenar y transportar. Además, al ser un material inerte, no se descompone y puede permanecer en el entorno durante siglos si no se gestiona adecuadamente.

Compactar el EPS permite transformar un residuo muy voluminoso en bloques densos y manejables, reduciendo drásticamente el espacio necesario para su almacenamiento y simplificando su manipulación. Al minimizar el volumen, se limita el número de contenedores requeridos y disminuyen los desplazamientos internos y las recogidas externas, generando ahorros inmediatos en logística.

La compactación también facilita su valorización: al entregarse en forma de bloques uniformes, el EPS se convierte en un material más atractivo para los recicladores, que pueden integrarlo nuevamente en cadenas productivas. Para empresas que generan regularmente cajas, bandejas o piezas de EPS -como pescaderías, industrias alimentarias, comercios o centros de distribución- esta solución no solo mejora la gestión del día a día, sino que puede convertir un residuo difícil en una fuente adicional de valor.

Con equipos adaptados a distintos volúmenes y entornos, la compactación del poliestireno es una forma eficaz, rentable y sostenible de gestionar uno de los materiales más voluminosos presentes en la actividad empresarial.